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BOTAS
DE MONTAÑA:
Ligeras y preferiblemente impermeables, altas, que sujeten
el tobillo, con suela flexible y dibujo bien marcado.
(sólo para las marchas muy fáciles y llanas
pueden servir unas deportivas fuertes) |
MOCHILA
De tamaño medio, donde meter la comida del día,
agua, ropa de abrigo, etc... suele ser suficiente con
una capacidad de 35/45 L., preferible con la espalda acolchada
y cinturón lumbar. Ésto último ayuda
a descargar los hombros del peso y hace más confortable
la marcha. º |
CANTIMPLORA
O botella de plástico. De un litro o más
según la temporada, que habrá que llevar
siempre llena desde casa. |
CHUBASQUERO
Que nos libre de una caladura en cualquier época
del año. Si te haces asiduo senderista, puede convenirte
una chaqueta impermeable o anorak, que también
corta el aire y resiste mejor la lluvia. Si verdaderamente
la marcha se prevé con agua y no es por terreno
muy cerrado, es muy recomendable llevar un paraguas. Puede
servirnos uno plegable que llevaremos en la mochila o,
mejor aún, uno grande de punta metálica
que nos servirá de bastón si no llueve.
No consideramos recomendables las capas de agua, pues
no permiten la transpiración, escurren el agua
sobre las botas o el pantalón y son trabajosas
de poner y quitar, así como incómodas para
caminar con ellas. |
| BASTÓN
DE MARCHA: telescópico, muy apropiado para
casi todo tipo de ruta si está regulado a la altura
apropiada. Especialmente recomendable para marchas que
tengan mucha bajada. |


Calor: pantalón largo fino,
camiseta y gorra o sombrero. (en tu mochila una sudadera y,
por supuesto chubasquero). No recomendable pantalón
corto excepto recorridos muy determinados)
Entretiempo: pantalón de algodón,
de chandal o mallas, camiseta interior, camisa, jersey o forro
polar. (es conveniente llevar calcetines de repuesto, guantes,
y alguna otra ropa de repuesto). Otro calzado en el Bus para
cambiarse al final suele ser muy recomendable.
Frío: basta con sumarle a la
ropa de entretiempo, pantalón de agua si se tiene,
gorro de lana, y si hay nieve, guetres o polainas y gafas
de nieve o sol imprescindibles.


Es conveniente empezar la marcha habiendo desayunado bien.
Si no lo haces en tu casa porque no te entre, házlo
en la parada que hacemos con este fin en algún pueblo
antes de empezar la marcha.
Es bueno también hacer un tentempié para reponer
energías entre la comida y el desayuno. Algo de fruta,
chocolate y frutos secos es lo más aconsejable.
A la hora de comer, no te hinches. Reanudar la marcha te será
muy costoso.
Evita el innecesario peso de la comida en latas o frascos
que tendrás que cargar aún después de
vacíos.
Unos caramelos o unas pastillas de glucosa pueden ser un complemento
suficiente para evitar unas incómodas agujetas o combatir
un repentino bajón de azúcar.
Si necesitas beber, mantén un rato el agua en la boca
y bebe en pequeños tragos. Las bebidas Isotónicas
normalmente suben la tensión. Tómalas con moderación.


Mete las cosas en bolsas de plástico para evitar que
se mojen si llueve.
Pon lo pesado más cerca de la espalda, hacia la parte
media del macuto.
Pon en el fondo cosas blandas que no se claven, o lo que previsiblemente
no vayas a usar, como la ropa de repuesto.
Encaja las cosas como si fuese un puzzle. Cuanto menos se
muevan y abulten, tanto mejor para ti.
No lleves cosas colgando de la mochila. Molestan, se te pueden
enganchar y acaban cansando.
Las fundas impermeables para las mochilas no son caras y resultan
muy prácticas para evitar que se empapen o humedezcan
las cosas en su interior.
Evita llevar colgando del macuto campanitas o cascabeles.
Aunque a ti te resulte agradable escuchar todo el rato el
tintineo, para los que te acompañan puede resultar
insoportable.


Procura andar y respirar tranquila y rítmicamente,
evitando así paradas continuas que obligan a los músculos
y corazón a agotadores trabajos "extras"
de cambio de ritmo.
En las subidas, lleva paso corto y tranquilo.
En las bajadas, no des los pasos excesivamente cortos pues
te vencerá la inercia del cuerpo. No obstante, controla
bien dónde pones el pie. Si son muy pronunciadas, baja
de lado, con los pies horizontales, clavando el canto de la
bota.
Tanto en bajada como en subida busca el terreno plano o con
inclinación contraria al sentido de la marcha, de esta
manera evitarás el patinazo a favor de la pendiente.
En nieve, aprovecha siempre la huella de los que van delante,
el esfuerzo es menor.
No adelantes al guía y mantén a la vista a los
que van delante de ti. En caso de duda, nunca cojas un camino
al azar. Espera que llegue el guía de atrás.


Los pies son vitales para el disfrute de
cada marcha, por ello, debes cuidarlos.
Recorta bien las uñas uno o dos días antes de
cada excursión.
Un solo calcetín de algodón grueso es suficiente
con las botas de trekking, siempre bien estirados y sin formar
arrugas. Si usas medias de lana, ponte primero unos calcetines
de hilo.
Ata firmemente tus botas, tensando los cordones de abajo a
arriba. Una bota floja es rozadura segura.
Si notas que comienzas a tener una rozadura, párate
y ponte un protector o esparadrapo y comprueba de nuevo que
atas bien la bota y estiras el calcetín. En cualquier
caso, avisa al guía.
Procura no estrenar botas en una marcha. Si es así,
lleva en tu mochila unas playeras cómodas que puedas
ponerte si las primeras te rozan.

En día lluvioso y para itinerario fácil, un
paraguas no es ninguna tontería.
Es bueno llevar los complementos justos, tales como gafas
de sol, tiritas, un par de bolsas de plástico, navaja
...
Desecha peso innecesario (...un libro para las paradas, unas
latas y fruta de más por si acaso, el walkman...).
Lleva siempre la guía informativa del viaje. Ante cualquier
despiste es de gran ayuda.
Lleva una pequeña bolsa para traer toda la basura que
hayas generado, incluso las mondas de fruta y otros residuos
biodegradables.

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